Lección 1: Para comenzar - National Safety Council
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Lección 1: Para comenzar

Para muchos padres, que su hijo(a) adolescente obtenga una licencia de conducir es una conveniencia. Después de todo, una vez que su hijo(a) adolescente pueda conducir sin supervisión, usted puede dedicar menos tiempo sirviendo de transporte y su nuevo conductor puede ayudarlo a hacer pendientes, ¿verdad? Esto supone que su hijo(a) adolescente se convierte en un conductor excelente y seguro en el momento en que recibe una licencia, lo cual sabemos que no es cierto. 

Un permiso o licencia le permite a su hijo(a) adolescente ponerse al volante, pero eso no significa que su trabajo haya terminado. Conducir es una de las cosas más peligrosas que hacemos todos los días y los adolescentes sin experiencia enfrentan riesgos adicionales. Los accidentes automovilísticos son la principal causa de muertes prevenibles entre los adolescentes, pero la práctica regular en diferentes situaciones de conducción puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes de su hijo(a) adolescente. Por eso, comprométase a participar mientras su hijo(a) adolescente aprende a conducir y utilice estas lecciones para dedicar al menos 30 minutos a practicar cada semana. A continuación se ofrecen algunos consejos para tener en cuenta durante esas sesiones de práctica. 

Repase los conceptos básicos

Los conductores nuevos tienen mucho que aprender, así que no espere que su hijo(a) adolescente recuerde cada detalle de cada lección que practiquen juntos. Revise los conceptos básicos para los nuevos conductores con regularidad y sea positivo cuando su hijo(a) adolescente haga mejoras. Si aún no lo ha hecho, mire nuestro primer conjunto de lecciones [MF1] para los nuevos conductores para asegurarse de que no falte nada. 

Prepare a su hijo(a) adolescente para el éxito

Su objetivo no debe ser arrojar a su hijo(a) adolescente directamente a nadar en aguas profundas: debe prepararlo para el éxito. Eso significa prestar mucha atención a las habilidades de su nuevo conductor y no ponerlo en una situación que probablemente se salga de control. Si su hijo(a) adolescente todavía no ha conducido, no deje que se suba a la autopista durante la primera lección. Supervise el progreso de su hijo(a) adolescente, sea paciente y practique las habilidades reiteradamente hasta que su hijo(a) las conozca bien. 

Sea un buen ejemplo

No importa lo que le enseñe a su hijo(a) adolescente, él o ella siempre estudiará su propio comportamiento al volante. Por eso es fundamental que dé un buen ejemplo en cada trayecto. Si usted se permite excusas, su hijo(a) adolescente también lo hará. Pero si conduce de la manera en que desea que conduzca su hijo(a) adolescente, él o ella tendrá un gran ejemplo a seguir. 


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